sábado, 9 de agosto de 2008

En defensa del Arte



Desde Chile, mi gran amigo Dayron Portela me ha hecho llegar este artículo, inédito hasta el momento, todo un manifiesto ético de nuestro tiempo, a propósito de la noticia del turista que arrancó (literalmente) la oreja a un Moái de la Isla de Pascua. Por su claridad e importancia lo reproduzco en exclusiva para nuestro magazine.

EN DEFENSA DEL ARTE.
por Arq. Dayron Portela

Define la "Real Academia de la lengua Española"
Arte: (...) Virtud, disposición y habilidad para hacer algo.

Y también entre otros: (...) Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

Como ven es concepto amplio, no excluyente de ningún país, etnia, manifestación, cultura. Donde exista el producto de un hombre o colectivo de tales, en interacción con la naturaleza, la sociedad, el tiempo (su tiempo) habrá como resultado Arte. Pero el arte se vuelve atemporal una vez concebido, una vez creado el objeto que nació de un impulso, una necesidad por plasmar una experiencia, un deseo, un trozo de imaginación.

A dicha atemporalidad del arte recurro, como ejemplo para los que intentan atesorar el producto de la humanidad en galerías privadas, pues si es atemporal al arte, también lo es su posesión. El arte es patrimonio de todos, disfrute de todos, el arte no se negocia, con él no se lucra, no nos engañemos, es como vender el alma, un trozo de alma en cada obra. Las obras pasan de ser propiedad del artista a ser propiedad universal, toda la humanidad tiene derecho a su contemplación. A vislumbrar el universo de otros, esa visión privada de un universo social, atemporal y por tanto, inasible.

Tan lacerante para el arte universal resulta ocultar en galerías privadas las obras, para el disfrute de unos pocos y la perdida de muchos, como lo es la mutilación del arte antiguo, el irrespeto al arte histórico, arquitectónico, a la naturaleza, máxima expresión del arte universal. En tiempos de chips, ordenadores, arte digital, láser y ciencia ficción, el hombre destruye paisajes creados en milenios por la paciente mano de la naturaleza, ¡suprema artista! con el viento y el agua como escultores, el sol, la luz como colores y el hombre, como canalizador de todas sus expresiones y emociones. El mismo hombre que esta llamado a fundirse con la naturaleza en esta actividad creativa, es el agente destructor de lo que debe proteger.

ABOGO POR LA CREACIÓN DE UNA CONCIENCIA ARTÍSTICA UNIVERSAL, por una experiencia enriquecedora del valor del arte natural y del humano, un organismo regulador de estos principios en la mente, el corazón y el alma de cada hombre, de toda la humanidad y no un centro de estudios y conservación de orden nacional o internacional. Abogo por la abolición de la esclavitud del arte, por su libertad, por su deseo de deslumbrar a todos, de transmitir su mensaje sin límites de espacio o tiempo.

Abogo, por la conservación y defensa del arte.

Fotografía: Moais en Rano Raraku, Isla de Pascua.
Por:
Artemio Urbina. Para
Wikipedia

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